Actualmente todos estamos agudizando el estrés conocido de nuestro día a día con el estrés crónico de la fatiga pandémica.

El estrés surge cuando algo importante para nosotros está en juego.

 

 

Aunque coloquialmente a todo lo llamamos ESTRÉS, existen dos tipos:

√ EUSTRÉS o estrés sano:

  • Se activa ante una situación motivante o reto.
  • Nos hace salir de nuestra zona de comodidad provocando un pico óptimo productivo.
  • La hormona que se segrega es la Dopamina.
  • Se activa el sistema simpático y el modo supervivencia de nuestro cerebro. Esto hace que nuestro corazón bombee con más fuerza, nuestra respiración sea más corta y agitada y nuestras extremidades (brazos/piernas) dispongan de más energía.

Ley Yerkes Dodson: relación estrés/ productividad

 

↓ DISTRÉS o estrés negativo:

  • Aparece cuando perdura en el tiempo una situación que nos desborda y el modo de amenaza cerebral persiste activado en exceso.
  • La hormona que se segrega es el Cortisol.
  • Produce colapso mental y baja productividad.
  • Se produce ansiedad y aparecen enfermedades psicosomáticas.

 

Hay personalidades más ansiosas/ inseguras, controladoras y perfeccionistas/autoexigentes que les resulta más complicado gestionar el estrés. También es muy importante detectar los estresores sean personas, situaciones, pensamientos, etc. para combatir el estrés ya que nuestro cerebro está constantemente detectando amenazas para protegerse.

Una mentalidad de reto ante situaciones estresantes en lugar de amenaza y sentimientos de ineficacia provoca que se segregue la hormona DHEA que contrarresta los efectos nocivos del cortisol y es muy buena para nuestra salud.

En la sociedad del S.XXI, no existen muchas amenazas reales pero sí muchas imaginarias y construimos pensamientos amenazantes para nuestra mente.

¿Quieres que te acompañe en la gestión del estrés?  Existen pautas simples y efectivas para tener el estrés bajo control.

 

ANNA REMOLÀ NAVARRO

Psicóloga

Núm. Colegiada: 10 884