El común denominador en las sesiones con jóvenes adultos y adultos es la baja autoestima y la falta de amor propio.

El amor propio es la base y los cimientos para sostenernos y avanzar en la vida.

La publicidad, la sociedad capitalista e inmediata así como la exposición a las redes sociales entre otros, nos lleva a entender erróneamente lo que es el AMOR PROPIO. Lo concebimos como ser perfectos, no cometer errores, pensar que la validez personal depende de cosas externas, no sentir las emociones incómodas o negativas, ser un resultado, producir constantemente, etc.

La ley universal del Kybalion que dice «Lo que es adentro, es afuera»  ayuda a explicar el AMOR PROPIO.  Si estamos bien interiormente, disfrutaremos del exterior sin percibirlo hostil ni amenazante. Seremos responsables de nuestro bienestar emocional y aprendizajes vitales sin buscar culpables afuera.

El AMOR PROPIO es atendernos, prestarnos atención y amarnos en nuestros peores momentos y sombras.

Cuando nos sentimos mal emocionalmente, buscamos la validación externa (elogios de otros, relaciones dependientes y tóxicas, comer en exceso, evadirse con el alcohol, compras compulsivas, etc). en lugar de de la validación interna que es lo único realmente reconfortante y auténtico llenando responsablemente nuestro vacío interior. La solución es hacía adentro y no hacía afuera sin prisas ni presión.

 

La autoestima de l@s niñ@s  se consolida básicamente por el amor y actitudes de los padres y/o figuras que hacen esta función así como educadores. Es muy importante en la infancia escucharles, elogiarlos, no sobreprotegerlos, valorar el  esfuerzo y no tanto los resultados, validar sus emociones negativas así como atenderlas con calma y serenidad para descubrir su mensaje.  Es vital mostrarles un amor incondicional y no condicionado por su conducta y resultados. Cuando más consolidada esté la autoestima siguiendo estas recomendaciones, más fácil será en la etapa adulta amarnos a nosotros mismos.

 

 

La GRAN PREGUNTA. ¿ CÓMO LO HAGO?

  • Con AMOR INCONDICIONAL a uno mismo.
  • ACEPTANDO CONSCIENTEMENTE nuestras sombras con amor. Aquí hay un gran trabajo de autoconocimiento.
  • ATENDIÉNDOSE y SINTIENDO en el cuerpo ese dolor y transmutarlo con tu amor.
  • NO se puede dar amor desde la MENTE con los pensamientos que juzgan y nos mantienen en la zona de comodidad y conocida del miedo. Estamos convencidos erróneamente que  los pensamientos son ciertos y válidos cuando en realidad nuestro cerebro funciona en modo ahorro de energía y utiliza las vías neuronales conocidas y en piloto automático inconsciente donde existen las creencias limitantes. No somos nuestros pensamientos.
  • ACOMPAÑARSE amorosamente en los momentos bajos como lo haríamos con un ser querido.
  • SIN PRISAS NI IMPACIENCIA esperando resultados inmediatos de cambio cuando se trata de aceptarnos incondicionalmente y acompañarnos con amor incondicional.

 

«Nadie merece más tu amor que tú mismo»

BUDA

 

 

Con todo mi Amor.

 

ANNA REMOLÀ NAVARRO

Psicóloga

Núm. colegiada: 10884